
La mayoría de los arrepentimientos con una cocina no son dramáticos. Son decisiones chiquitas, tomadas apurado, con las que después convivís todos los días. Van cinco que ayudo a evitar.
Los cinco
- Diseñar para la foto y no para la rutina — una cocina se usa, no se admira
- Escatimar en capas de luz — un solo plafón nunca alcanza
- Olvidar el triángulo de trabajo — bacha, hornallas y heladera tienen que fluir
- Elegir terminaciones antes del plano — la distribución decide los materiales, no al revés
- No dejar superficie de apoyo — cada electrodoméstico necesita dónde apoyar las cosas
Ninguno de estos es cuestión de presupuesto. Son cuestión de pensar el día antes de que empiece la obra.

